Ofrenda

Ecosistemas que son más que la suma de todas sus partes

El agua, el aire…el cuerpo humano con sus órganos, su sangre, su pulso!

El pasado domingo, 28 de Enero un conjunto de personas diversas nos convocamos para rendir homenaje a un árbol longevo vecino de nuestro valle, un árbol que hacía mucho tiempo no escuchaba la risa de los niños, fue un día súper especial. Éramos una armonía conmovida por la majestuosidad de la Naturaleza. Conversamos sobre la configuración del paisaje que creamos los humanos a nuestro paso y las circunstancias climáticas que nos acontecen, cantamos, conectamos con nuestros sentidos, comimos y armonizamos energéticamente el lugar con nuestra presencia y nuestra emoción. Hablamos con el viejo Roble y entre nosotros, encontramos tesoros y nos sostuvimos por aquel abuelo, y así, conmovidos y comprometidos, guardamos este bello pasaje en nuestro corazón.

Esperamos sea una semilla en el propósito naciente de cuidar más, de cuidarnos más.

Cuando dejo a un lado la parte intelectual y me pongo en “modo sentir”, dentro y fuera, permitiendo a mi cuerpo sentir el efecto del caminar. De respirar aire puro. De contemplar los campos, oler sus plantas, escuchar sus sonidos, notar el camino a tu paso, y notar la luz, sea con nubes, con sol, lluvia, porque la luz siempre está, más que sea de noche y sea muy oscuro, la luz siempre está.

Cuando observo en detalle ToOodo lo que hay… A lo que me doy cuenta, estoy muy a gusto. 🙂

Parece tontería, pero esta cosita sencilla moviliza tu química interna de una manera absolutamente positiva, es resano caminar por la naturaleza, para el cuerpo, la mente y las emociones, y eso por supuesto te lo llevas donde vayas.

Por eso es muy recomendable a las personas de la ciudad que vengan a hacerse baños de bosque a la naturaleza. Por eso es sumamente recomendable en procesos de salud o de crecimiento personal (lo cual puede suponer entrar en crisis) realizar una terapia, cada cual la que le venga bien, estando cerca de la naturaleza. Vivir más cerca y en par con la naturaleza siempre sienta bien. No me cabe la menor duda.


Así pues, quedan todas las personas invitadas a ser uno con el bosque.

Disfruten de la experiencia 🙂

Hablamos con el viejo Roble y entre nosotros, encontramos tesoros y nos sostuvimos por aquel abuelo